Largos días y placenteras noches...

viernes, 26 de octubre de 2012

La concepción

 Se escuchan sedosos gemidos de placer desvaneciéndose sobre el dibujo de las sábanas revueltas. Las sudorosas manos se enredan con desesperación, las miradas se buscan con urgencia y el destino queda a merced del instinto. Los amantes se funden en un torbellino de emociones desatadas y el simultáneo clímax se convierte en una pequeña muerte de la cual brotará una nueva vida. Piel sobre piel y sobre piel. Los cuerpos desnudos, todavía candentes, dormitan exhaustos mientras su anhelado deseo se hace realidad dentro del vientre de la mujer.







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